Guía práctica para la compra de una vivienda
La compra de una vivienda es una de las decisiones más importantes que tomamos en la vida, tanto por el impacto que tiene en nuestra calidad de vida cotidiana como por el importante compromiso financiero que conlleva. A la hora de elegir una vivienda, hay muchos factores que hay que tener en cuenta antes de decidirse definitivamente a comprarla. Este artículo resume todos los factores clave que hay que considerar para tomar la decisión correcta y garantizar el éxito de la operación, sin perjuicio de la importancia de contar con asesoramiento profesional.
1. Aspectos que debe tener en cuenta antes de comprar.
¿Cuál es mi presupuesto?
Además del importe máximo que puede destinar a la compra de una vivienda, debe tener en cuenta otros gastos adicionales, como los gastos de formalización, los impuestos, etc., que suponen entre un 9 y un 12% adicional del valor total de la vivienda.
¿Dónde quiero vivir?
Debe tener en cuenta los factores emocionales y sus objetivos, tales como el alquiler máximo, la proximidad al transporte público, los servicios sanitarios, los colegios, los institutos y las guarderías, las zonas comerciales, las tiendas, los supermercados, las zonas de ocio, las instalaciones deportivas, las actividades al aire libre, los espacios verdes, la proximidad al trabajo y la facilidad para aparcar…
¿En qué tipo de vivienda me gustaría vivir?
Viviendas del mercado privado (sin regulación en cuanto al precio, aunque siguen las tendencias del mercado) y viviendas asequibles (reservadas para familias cuyos ingresos no superen los umbrales establecidos). Ambos tipos pueden ser de nueva construcción, de segunda mano o renovadas. En las viviendas que nunca han sido ocupadas, es habitual que no dispongan de contratos de suministro de agua, electricidad o gas. La puesta en marcha de estos servicios puede suponer un gasto considerable.
También debería tener en cuenta factores como:
- Vivienda unifamiliar o piso.
- Viviendas de nueva construcción o de segunda mano.
- Superficie total, construida y útil en pies cuadrados.
- Planta preferida (1.ª, 2.ª, ático, etc.)
- Visitas.
- Calidad de la construcción.
- Estado.
- Tamaño.
- Número de dormitorios.
- Plano de la vivienda.
- Altura del techo.
- Luz natural.
- Número de baños.
- Armarios empotrados.
- Aire acondicionado.
- Ascensor.
- Plazas de aparcamiento.
- Terraza.
- Zonas comunes.
- Eficiencia energética, clasificada de la A (muy eficiente) a la G (consumo energético muy elevado).
¿Cuáles son las ventajas de recurrir al asesoramiento profesional?
Son profesionales del sector. Están especializados en áreas concretas. Conocen los precios de mercado. Poseen una gran capacidad de negociación. Le ahorran tiempo. Le ayudan a maximizar el valor de su vivienda. Encuentran la vivienda adecuada para usted. Organizan visitas a las viviendas. Se encargan de todos los trámites.
¿Cuál es la situación jurídica del inmueble?
Debe tener en cuenta factores tales como si el vendedor es el propietario del inmueble, si existen gravámenes, contratos de arrendamiento o normativas especiales en materia de vivienda, si se trata de un bloque de pisos o de un edificio de varias viviendas, si hay impuestos pendientes de pago, seguros, certificados de eficiencia energética, posibles litigios, el certificado de ocupación, el cumplimiento de la normativa urbanística, la inspección técnica del edificio, el informe de evaluación del edificio y las facturas de los servicios públicos…
2.- ¿Cuáles son los elementos esenciales de un contrato de compraventa?
Consentimiento de las partes. El contrato se perfecciona y pasa a ser vinculante en el momento en que las partes acuerdan el precio y el objeto del contrato, independientemente de si la vivienda ya se ha entregado o no. Objeto del contrato. La vivienda que se está comprando. Precio. Puede consistir, en parte, en dinero y, en parte, en otra cosa.
3. Formalización del contrato.
Preparación del contrato. Dada la importancia económica que supone la compra de una vivienda, el contrato conlleva varios pasos preliminares, tales como una carta de intenciones, negociaciones preliminares, un contrato preliminar o promesa de compra y una opción de compra. Una carta de intenciones es un documento unilateral que expresa la intención de iniciar negociaciones y presentar ofertas. Las negociaciones preliminares tienen por objeto establecer la voluntad mutua de las partes. Las partes asumen determinadas obligaciones, como actuar de buena fe, facilitar información, mantener la confianza y la confidencialidad, abstenerse de negociar con terceros y evitar causar perjuicio a la otra parte.
Un contrato preliminar o promesa de venta es un acuerdo preliminar que puede dar lugar a un contrato preliminar previo al contrato definitivo. Una opción de compra es un contrato en el que, entre otras cosas, el vendedor se compromete a poner a disposición el inmueble dentro del plazo acordado, a no venderlo a un tercero y a venderlo cuando se ejerza la opción de compra.
Reserva y depósito. Mediante un contrato de depósito, el comprador se reserva el derecho a adquirir una vivienda mediante el pago de una suma de dinero. Según el tipo, estos pueden ser: Depósitos confirmatorios: el importe se deduce del precio de compra de la vivienda como señal de la formalización del contrato. Se podrá reclamar una indemnización si no se cumple el contrato.
Conclusión y formalización del contrato. El contrato de compraventa de una vivienda se formaliza mediante el consentimiento de ambas partes para celebrarlo, a través de una oferta y su aceptación, y, a partir de ese momento, las partes quedan obligadas a cumplir los términos del acuerdo.
4. Adquisición de una vivienda para su alquiler.
Los datos publicados por el Banco de España a fecha de 3 de septiembre de 2015 muestran una rentabilidad por alquiler del 4,71 TP3T, con rentabilidades del 51 TP3T en Madrid, 4,71 TP3T en Barcelona y 5,451 TP3T en Alicante, lo que las sitúa entre las ciudades más rentables para la inversión en alquiler. Esta rentabilidad se calcula tras tener en cuenta gastos como el impuesto sobre bienes inmuebles, las tasas de recogida de basuras, las cuotas de la comunidad de propietarios, el seguro del hogar y los costes asociados a la compra del inmueble (comisiones, notario, registro, etc.).